La pregunta martillo.
Un periodista fue el primero en percatarse.

Riccardo Erhman ya estaba despierto cuando recibió la llamada del Ministerio de Relaciones Exteriores en que le avisaban sobre la rueda de prensa donde una pregunta suya cambiaria el curso de la historia. El reportero tomó nota y al poco de colgar se quedó pensando sobre qué trataría la rueda de prensa. Se percató que esta vez no sería como otras en que recibía un comunicado aburrido por parte de algún miembro de la República Democrática Alemana. Salió rumbo a la conferencia de prensa pasadas las cinco de la tarde porque creyó que podría aparcar sin problemas, pero luego se dio cuenta que sus cálculos fallaron. No encontró donde estacionar y llegó tarde: no le quedó más remedio que sentarse en la tarima, cerca del orador.
Estaba hablando Gunter Schabowski, alto miembro del Politburó. El motivo de la rueda de prensa era comunicar que el Gobierno de la RDA iba a permitir que los ciudadanos alemanes del Este pudieran viajar con más facilidad al Oeste.
Schabowski casi había terminado su disertación y la mano de Ehrman estaba alzada. "Está bien", dijo el funcionario, "vamos a ver qué tiene que preguntar nuestro colega”. Entonces, preguntó: "Señor Schabowski, ¿cree usted que fue un error introducir la Ley de Viajes hace unos días?". Ehrman se refería a una ley de permisos de viaje muy confusa que había provocado un éxodo de miles de alemanes a través de las fronteras de Checoslovaquia y Hungría. Schabowski se puso nervioso. Entonces, sacó unos papeles del bolsillo, y repitió que, para evitar más líos, los ciudadanos de la RDA podrían ir al Oeste, esta vez sin pasaporte ni visado: sólo mostrando el carné de identidad o un documento parecido. En ese momento, Ehrman no le dejó tomar aire y preguntó: ¿a partir de cuándo? Schabowski respondió: Inmediatamente.
Esta vez el impresionado fue Ehrman qué comprendió que la verdadera noticia era que el Muro había caído. Luego se dirigió a comunicarlo a su agencia quienes incrédulos tardaron valiosos minutos en publicar la primicia. Ehrman se dirigió a uno de los pasos fronterizos para comprobar qué estaba pasando. Ya era noche, pero miles de personas se estaban agolpando en el muro. Uno de ellos reconoció a Ehrman y gritó: "¡Es el tipo que hizo la pregunta!". Inmediatamente, la multitud fue hacia Ehrman y le levantó en brazos. Sólo entonces, se dio cuenta de que la rueda de prensa había sido televisada y de que muchos alemanes vieron en directo cómo un periodista hacía la pregunta clave.
"Lo importante no fue mi pregunta, sino la respuesta", dice hoy con modestia. "Cuando escuché las palabras de Schabowski, creí que había caído el Muro. Fui un miope. No me di cuenta de que, en realidad, estaba cambiando el mundo".
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